El Coliseo (Colosseo) es uno de los monumentos más emblemáticos de Roma. Viajar a Roma significa visitar el Coliseo y por eso miles de turistas lo hacen cada año.
El Coliseo, con un aforo de unos 55.000 espectadores, era el mayor anfiteatro de Roma. Fue construido, por orden del emperador Vespasiano en el año 72 D.C., donde antes había un lago artificial, al este de los foros.
El Coliseo fue inaugurado por Tito, el hijo de Vespasiano, en el año 80. En la inauguración se sacrificaron miles de animales y fue seguida por cien días de festejos. Su nombre original es Anfiteatro Flavio.
Siguiendo una línea arquitectónica racional, el Coliseo de Roma fue construido con muros de ladrillo y toba volcánica revestidos de mármol travertino. 80 arcos servían de entrada a los espectadores. Encontramos que tres tipos de columnas sustentan las arcadas.
Durante los siglos de decadencia que siguieron a la desaparición del Imperio Romano, sus piedras fueron retiradas para aprovecharlas como material de construcción. Esta lenta pero constante destrucción cesó en 1744 cuando se consagró el Coliseo como lugar donde fueron martirizados los cristianos.
El espectáculo más habitual que se celebraba eran los juegos de gladiadores, llamados munera. Nunca eran patrocinados por el Estado, sino por ciudadanos que querían mostrar su poder y ganarse la simpatía del pueblo de Roma, muy popular a estos espectáculos.
Perder un combate de gladiadores podía significar la muerte, dependiendo del humor de los espectadores. Estos agitaban sus pañuelos si querían perdonar la vida al derrotado o invertir su pulgar si deseaban su muerte.
También se celebraban batallas navales al inundar la arena con el agua transportada por un sistema de canalizaciones que también permitía su posterior vaciado. Otros espectáculos que tenían lugar eran cazas de animales (con leones, leopardos, panteras cocodrilos, rinocerontes, hipopótamos, elefantes, jirafas o avestruces), ejecuciones de prisioneros por animales y recreaciones de batallas.
El Emperador y los senadores se sentaban cerca de la arena y conforme se asciende se iban ubicando las capas de la sociedad más inferiores. El total de Coliseo podía cubrirse con una lona los días soleados mediante un complicado sistema de poleas que era manejado por marineros.
El Coliseo es espectacular por fuera (con de 189 metros de largo, 156 de ancho, y 48 metros de altura) y sorprendente en sus niveles subterráneos. En ellos se aplicaron las tecnologías más avanzadas de la época para el transporte de los animales, la aparición de estos en la arena (con montacargas) o para inundarla para las batallas navales.
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