Roma: llegar, ver, y recordar
Todos los caminos conducen a Roma, y el más rápido y cómodo es un vuelo directo con alguna de las compañías que ofrecen el servicio desde el aeropuerto más cercano. Podemos encontrar vuelos directos desde todas las capitales y ciudades importantes europeas. Los precios por persona oscilan entre los 25 € a los 250 €, dependiendo de la compañía, tarifa, servicios VIP, etc.
Alojamiento en Roma
En Roma existen diversas alternativas de alojamiento. Lo habitual es contratar con nuestra agencia un hotel y el viaje, en cualquiera de sus modalidades. Si el paquete turístico es de alto nivel, probablemente podremos escoger entre algunos de los mejores establecimientos de la ciudad, como el Hotel FortySeven, de austera fachada de ladrillo de los años treinta. Las distintas plantas de este establecimiento están dedicadas a un gran artista italiano del pasado siglo XX: Amodeo Modigliani. Sus habitaciones son cómodas y funcionales, con televisión vía satélite, conexión a Internet de banda ancha y servicio de habitaciones disponible las 24 horas del día.
También llama la atención su estilo Art Déco, que es una alternativa a otras decoraciones más clásicas, como sucede en el caso del Hotel San Anselmo, situado en un bello rincón del monte Aventino, desde donde se domina el Coliseo. Sus servicios están a la altura de un gran hotel. Hay otras opciones más económicas, como es la red de albergues juveniles, o alguno de los campings cercanos a la ciudad.
Clima en Roma
Roma es húmeda, y la sensación térmica tanto en invierno como en verano es intensa. Cualquier época del año es buena para visitar la ciudad. El invierno es bastante llevadero y se parece mucho al de cualquier capital mediterránea de España o de Francia. Durante el otoño llueve intensamente sobre el manto del Tíber, lo que confiere a la ciudad un aire fresco y eterno, el que transmiten las verdinas del Foro…
Visitas
Todo, o prácticamente todo, se ha dicho ya acerca de la ciudad que vio nacer a Julio César un 13 de julio; y sería ardua tarea enumerar a todos y cada uno de los autores que han glosado Roma. Algunas de las cosas que no podemos dejar de ver y sentir son: Las siete colinas; El Foro antiguo de la ciudad, desde donde Roma regaló el urbanismo al mundo; la arquitectura de Palladio; Miguel Angel, que supo aprovechar un bloque de mármol de Carrara para sacar de él La Piedad, y también tuvo la habilidad de leer el cielo romano para imaginar el juicio final. Siempre nos quedará Roma para refugiarnos o ir de compras. El diseño italiano seguirá siendo siempre un valor.
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